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La mañana del martes, 14 - 2-2017 el obispo HG Metaos; obispo y abad del monasterio ha ordenado cinco de los padres monjes al punto de ser sacerdote y ellos son el monje sacerdote Ghayes Al Souriani, el monje sacerdote Beladius Al Souriani, el monje sacerdote Wissa Al Souriani, el monje sacerdote Beshara Al Souriani y el monje sacerdote Mina Al Souriani y así en la Iglesia de la Virgen María – La cueva en el monasterio y con él han participados algunos padres del sínodo de los monjes del monasterio - nuestras sinceras felicitaciones del corazón para los padres monjes sacerdotes - Señor aceptó sus oraciones y el incienso de sus virtudes como un sacrificio vivo santo a Dios El Padre y los convierte un faro de la fe y una luz del mundo

Horario de alabanza y misas

Casa del retiro espertual

Condiciones que deben observarse para pasar un retiro espiritual en el monasterio

Llevar una identificaciónjurídica de personalidad.

No hacer menos de 16 años de edad.

Llevar una carta de reconocimiento padre directado al Abad o al padre responsable de la casa del retiro.

Puntualidad de oraciones, trabajo y retiros de la casa del retiro.

El retiro no dura más de tres días.

Deber pasar no menos de dos meses como un período mínimo dentro el retiro y el otro.

No visitar al Abad o los padres monjes solamente con el permiso del padre responsable de la casa del retiro.

Deber ser calmado a mantener y respetar la santidad del lugar.

 

Recorrido Virtual

Condiciones que deben observarse para pasar un retiro espiritual en el monasterio

Llevar una identificaciónjurídica de personalidad.

No hacer menos de 16 años de edad.

Llevar una carta de reconocimiento padre directado al Abad o al padre responsable de la casa del retiro.

Puntualidad de oraciones, trabajo y retiros de la casa del retiro.

El retiro no dura más de tres días.

Deber pasar no menos de dos meses como un período mínimo dentro el retiro y el otro.

No visitar al Abad o los padres monjes solamente con el permiso del padre responsable de la casa del retiro.

Deber ser calmado a mantener y respetar la santidad del lugar.

 

casa

La Quinta Semana del Ayuno (La Cuaresma):

El  aplazo del arrepentimiento y el agua de la ley – Riesgos del aplazo del arrepentimiento y sus consecuencias (el paralítico)  - la segunda agua es el agua de la ley

El aplazo del arrepentimiento: “No seas sabio en tu propia opinión; Teme a Jehová, y apártate del mal; Porque será medicina a tu cuerpo, y refrigerio para tus huesos.” (Pr. 3.7). “No menosprecies, hijo mío, el castigo de Jehová, Ni te fatigues de su corrección; Porque Jehová al que ama castiga, Como el padre al hijo quien quiere.” (Pr. 3. 11-12). [de las lecturas del Lunes].

“Porque es tiempo de que el juicio comience por la casa de Dios; y si primero comienza por nosotros, ¿cuál será el fin de aquellos que no obedecen al evangelio de Dios? Y: Si el justo con dificultad se salva, ¿En dónde aparecerá el impío y el pecador?” (1P. 4. 17-18). [de las lecturas del Miércoles].

“Y dijo al viñador: He aquí, hace tres años que vengo a buscar fruto en esta higuera, y no lo hallo; córtala; ¿ para qué inutiliza también la tierra? El entonces, respondiendo, le dijo: Señor, déjala todavía ete año, hasta que yo cave alrededor de ella, y la abore. Y si diere fruto, bien; y si no, la cortarás después.” (Lc. 13. 7-9). [de las lecturas del Miércoles].

“Por eso os dije que moriréis en vuestros pecados; porque si no creéis que yo soy, en vuestros pecados moriréis.” (Jn. 8. 24). [de las lecturas del Viernes].

La ley: “Pues la ley produce ira; pero donde no hay ley, tampoco hay transgresión.” (Ro. 4. 15).

El estanque de Betesda: En el agua de este estanque lavaban los sacrificios del templo que les entraban de la Puerta de las ovejas para ofrecerlas sobre el altar. Este estanque tenía cinco pórticos “En éstos yacía una multitud de enfermos, ciegos, cojos y paralíticos, que esperaban el movimiento del agua.” (Jn. 5. 3). Este estanque le rodeaban los pórticos de las cuatros direcciones a sus lados, además de un pórtico que le dividía desde su mitad. Bajo los cinco pórticos yacía una multitud de enfermos que esperaban la curación, por eso le llamaron Betesda, es decir la casa de la misericordia.

Las lecturas de la quinta semana de la Cuaresma:

Bajo los cinco pórticos yacía una multitud de enfermos. Si imaginamos que uno de ellos yacía en su posición por treinta y ocho años sin tener a alguien para mantenerlo o visitarlo o limpiarlo, pues imaginaremos el tamaño de la aflicción y la humillación  que vivían los enfermos bajo los cinco pórticos. Tal vez la situación de la samaritana bajo el yugo de los cinco esposos era más tolerada, pues los cinco pórticos representan la situación de la servidumbre bajo la cual cayó la Humanidad, que espera una salvación de sus enfermos incurables que se producieron de la corrupción que entró al mundo con la envidia del diablo. Por tanto yacía cerca del agua de la ley, mixta con la sangre de los sacrificios, esperando la justificación de sus pecados y la curación de sus enfermos.

“Porque un ángel descendía de tiempo en tiempo al estanque, y agitaba el agua; y el que primero descendía al estanque después del movimiento del agua, quedaba sano de cualquier enfermedad que tuviese.” (Jn. 5. 4). Ocasionalmente, aparecía un profeta para mover el agua sentina de la ley dando esperanza a la salvación. En este ambiente podrido contaminado con todos los tipos de enfermos, todos esperaban una salvación que largamente ha sido esperada sin ningun rayo de esperanza. De repente, Jesús apareció, de quien hablaron los profetas, y nos guió a la ley  “De manera que la ley ha sido nuestro ayo, para llevarnos a Cristo, a fin de que fuésemos justificados por la fe.” (Gá. 3. 24). El Cristo entró con su olor puro al mundo de nuestra corrupción donde el olor odioso del pecado que resfria a los narices. Pero su justificación que no se profana con nuestra corrupción es capaz de purificarnos de todo pecado cualquiera que sea el estado de nuestra corrupción.

“Y había allí un hombre que hacía treinta y ocho años que estaba enfermo (así como la pobre Humanidad.” (Jn. 5. 5). “Cuando Jesús lo vio acostado, y supo que llevaba ya mucho tiempo así, le dijo: ¿Quieres ser sano?”. (Jn. 5. 6). La pregunta es inesperada, ¿Hay alguna duda que el enfermo no quiere ser sano? La realidad dice que quien se acostumbra a su estado de enfermedad y se adopta a la realidad, esto le hace que no quiere cambiar de estado. La respuesta del enfermo al Cristo no inspira que quería ser sano; “Señor, le respondió el enfermo, no tengo quien me meta en el estanque cuando se agita el agua; y entre tanto que yo voy, otro desciende antes que yo.” (Jn. 5. 7). Por tanto empezó a justificar las razones de su permanencia en este estado de enfermedad todo este largo tiempo sin sanar.

Podemos entender este estado en comparación con Bartimeo el ciego; “Entonces dio voces, diciendo: ¡Jesús, Hijo de David, ten misericordia de mí! Y los que iban delante le reprendían para que callase; pero él clamaba mucho más: ¡Hijo de David, ten misericordia de mí! Jesús entonces, deteniéndose, mandó traerle a su presencia; y cuando llegó, le preguntó, diciendo: ¿Qué quieres que te haga? Y él dijo: Señor, que reciba la vista. Jesús le dijo: Recíbela, tu fe te ha salvado. Y luego vio, y le seguía, glorificando a Dios; Y todo el pueblo, cuando vio aquello, dio alabanza a Dios.” (Lc. 18. 38-42).

Los sentimientos del paralítico de Betesda son peligrosos en los estados de enfermedad espiritual. Muchos de los pecadores no quieren ser sanos de sus pecados al contrario de lo que pretenden. Por eso, su situación se deteriora, se prolonga y se empeora mucho como el estado del enfermo de Betesda. El problema es que el enfermo quiere a su enfermedad secretamente, y se queja de esta enfermedad en público, y en esto hay un grave peligro espiritual que el Cristo nos quería revelar en su tratamiento con este enfermo. Por eso le sanó sin demanda y sin fe.

El Cristo no nos impone la salvación sino que nos consulta en el asunto de nuestra salvación. Muchos enfermos se acostumbraron a su larga situación de enfermedad, del mal y del pecado y no quieren cambiarse. Después que el Cristo realizó nuestra salvación sobre la cruz, puso la salvación en nuestras manos para aceptarla o rehusarla. Entonces puso la responsabilidad de nuestra salvación en nuestras manos con toda libertad.

“Jesús le dijo: Levántate, toma tu lecho, y anda.”(Jn. 5. 8). Como Cristo no utilizó el agua del mundo con la samaritana, tampoco utilizó el agua del estanque que refiere a la ley. Porque vino para abrogar la ley de los sacrificios con su único sacrificio presentado por todo el mundo.

“Después le halló Jesús en el templo, y le dijo: Mira, has sido sanado; no peques más, para que no te venga alguna cosa peor.” (Jn. 5. 14). El Cristo le sanó sin demanda de él, pero nos dio todos una advertencia horrible del estado de imprudencia, de relajamiento y de pereza que representa este enfermo. El Cristo nos encuentra en el tiempo oportuno. Y da a cada uno el mensaje conveniente a su situación exactamente como vamos a ver en la situación del ciego de nacimiento.

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Publicado Recientemente

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Recién publicado un libro el parte sexto de los milagros que glorifica a Dios a través de sus santos por el mano del padre y monje Faltaos Al Souriani (el intercesor de los imposibles).

سيرة أبونا تادرس

Recién publicado la biografía del disfunto monje archsacerdote Tadros Al Souriani – preparado por los padres monjes del monasterio.

 

كتاب الشهيد فيلوثاؤس

Recién publicado la biografía del mártir fuerte por el espíritu Filotaos el chico – preparado por HG Anba Papa Metaos obispo y abad del monasterio.

 

 

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Artículos Litúrgicos de S. E. Anba Metaos

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Milagros de monjes sacerdotes de este monasterio

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