La vida del Papa Shenouda III

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La vida del Papa Shenouda III

 

En el nombre del Padre, El Hijo y El Espíritu Santo, un solo Dios, Amén.

Patriarcas del Monasterio de la Santa Virgen María conocido por el nombre de Monasterio de los Siríacos

La vida del Papa Shenouda III
El Patriarca No. 117


La grandeza de los grandes pensadores y líderes está, junto a su configuración genética, en sus creaciones. Sus creaciones son el gran motivo por los que la gente honra sus obras. Una de las grandes personas de esta era, del siglo veintiuno, en todo el mundo, es el Papa Shenouda III, no. 117 desde el primer Patriarca, San Marcos Apóstol, el mensajero de Jesucristo en la tierra de Egipto y uno de los autores de los cuatros Evangelios de la Sagrada Biblia. Shenouda es una palabra copta que significa “Hijo del Dios”.

1- Su creación:

El Papa Shenouda nació en el Alto Egipto en el pueblo de Salam, provincia de Assiut, el 3 de Agosto de 1923, con el nombre de Nazir Gaid Rafael.

Después de terminar sus estudios secundarios, se matriculó en la Universidad de El Cairo, y estudió en la Facultad de Letras, licenciándose en Letras, Sección de Historia, en 1947, y en el mismo año se graduó en la Escuela de Infantería de soldados de reserva, siendo el primero de su clase.

Trabajó como profesor de lengua inglesa… y durante ese tiempo cursó estudios nocturnos en la Facultad Eclesiástica de El Cairo y obtuvo el Diploma de Teología de la Facultad Eclesiástica, en el año 1949.

2- Su servicio:

Durante su permanencia en la Facultad Eclesiástica luchó por los derechos de la Facultad y el resultado fue el traslado de la Facultad Eclesiástica de Mahmasha (barrio en El Cairo) a su actual ubicación en la tierra de San Ruiz (La Catedral de San Marcos o la nueva sede patriarcal en el barrio de Abasia), donde adaptaron edificios particulares aprovechando los muchos que existen en esta área, después de haber estado durante muchos años en un edificio antiguo y modesto en Mahmasha. También apoyaron al Cuerpo de Enseñanza con las experiencias científicas de los Maestros investigadores en varias áreas.  Además durante su era, el fondo financiero dedicado a los gastos de la Facultad aumentó por parte del Consejo Financiero General  (consejo para manejar los asuntos financieros de la iglesia copta).

Nazir Gaid empezó su servicio en las Escuelas del Domingo en el año 1939 en la iglesia de la Santa Virgen María en Mahmasha, que era la iglesia de la Facultad Eclesiástica en ese momento y se situaba en el patio de la Facultad.

En los años 1940-1941, Nazir Gaid estableció una sucursal de las Escuelas del Domingo en la Asociación de la Fe en Shubra (barrio en El Cairo). Por su gran esfuerzo, el Archidiácono Habib Girgis le unió al Alto Comité de las Escuelas del Domingo.

Su fama en el servicio fue coronada en el área de los jóvenes en la iglesia de San Antonios en Shubra, donde era un hablante cortés y excelente. Por eso los nuevos jóvenes se agruparon alrededor de su servicio y él les atrajo a las enseñanzas espirituales que llenan la Sagrada Biblia.

La reunión de los jóvenes en esta iglesia se producía todos los domingos por la noche. Llenaban la iglesia jóvenes y servidores. El éxito de su servicio se divulgó, y por eso la participación en esta reunión no fue solamente de los jóvenes del barrio donde se encuentra la iglesia, sino también de los jóvenes y servidores de distintas iglesias y barrios, que vinieron de lejos soportando las dificultades de un largo viaje, para escuchar y aprovechar el don del Espíritu Santo que tenía este joven. Pues el servidor Nazir Gaid llenó todos los lugares que pisó con su guía y su enseñanza.

La guía y la enseñanza de los jóvenes era un don particular del que gozó, pues llegó a ser Secretario de las Escuelas del Domingo en la iglesia de San Antonios. Estaba muy interesado en las nuevas generaciones porque eran la siembra de Dios en su campo.

Se fue para servir en muchas sucursales donde dio conferencias sobre las palabras del Espíritu Santo. Tenía una clase especial para los estudiantes del grado secundario en las Escuelas del Domingo en la iglesia de la Santa Virgen María en el barrio de Rod El Farag, otra clase para los estudiantes de la universidad en la casa de las Escuelas del Domingo y otra clase para los servidores en la iglesia de San Antonios… Enseñaba en varios sitios en varios momentos de la semana, atendió algunos de los problemas de estos jóvenes y los solucionó con ellos, con la guía del Espíritu Santo. Además de estos cargos, muchísimas veces fue invitado a dar enseñanzas en las reuniones de los servidores y también a contribuir en su preparación y a dar los sermones y charlas en las conferencias de las Escuelas del Domingo en las provincias.

No era Nazir Gaid solo cortés, sino que también tuvo otro don: el de la escritura y la poesía. Comprometió todo su talento y toda su vida al servicio de Nuestro Señor Jesucristo, quien le amó. En la revista de las Escuelas del Domingo que apareció en el año 1947, Nazir Gaid empezó su abundante producción escrita con un poema magnífico titulado “Las Puertas del Hades”, donde destacó la grandeza de la iglesia cristiana que pastora Jesucristo y cuantas persecuciones y dolores sufrió desde dentro y desde el extranjero, porque tenemos la promesa del Señor de que las puertas del Hades no prevalecerán contra ella.

Después de pasar dos años de la edición de la revista de las Escuelas del Domingo, se encargó de la responsabilidad de su gestión y redacción. Y pudo, a través de su responsabilidad en esta revista, expresar sus esperanzas y las esperanzas de las nuevas generaciones de jóvenes en el futuro de la iglesia copta durante el siglo veinte. Empezó a guiar el pensamiento copto y a influir en él, y muchos adaptaron a él sus puntos de vista y sus pensamientos. Escribió sobre todos los aspectos de la comunidad de la iglesia copta y sus problemas.

Nazir Gaid escribió en la revista de las Escuelas del Domingo desde su publicación decenas de artículos; sobre la vida espiritual, los estudios de la Sagrada Biblia, la reforma de la iglesia, la historia de la iglesia, los problemas de los jóvenes. Y también escribió cuatro artículos largos para contestar a los Testigos de Jehová, que se consideraron después en una gran investigación sobre la teología de Jesucristo. También escribió muchos poemas que se convirtieron en salmodias espirituales que el pueblo copto canta.

Sin embargo, los artículos más extraños y espirituales son los que escribió sobre la marcha del Espíritu, escritos después del regreso de su retiro en el monasterio. Pues se acostumbró a pasar largos períodos de culto y oración en el Monasterio de la Santa Virgen María, conocido por el nombre de Monasterio de los Siríacos. Este grupo de artículos fueron los últimos artículos que escribió en la revista de las Escuelas del Domingo, porque después de esto, no pudo resistir el gran amor que sentía en su corazón hacia el Señor Jesucristo, y por eso dejó todo y le siguió y se fue al monasterio para tomar los hábitos allá.

Mientras que su último artículo precisamente que escribió en la revista de las Escuelas del Domingo, era con el titulado “Espero quedar allá” y otros versos titulados “¡Oh ermitaño!”. Después de esto, se fue al monasterio donde tomó el hábito el 18 de Julio de 1954 con el nombre del Monje Antonios. Tenía 31 años.